TERAPIAS DIRIGIDAS

Las terapias dirigidas son un grupo de fármacos que actúan específicamente contra las células cancerosas, bloqueando los mecanismos de crecimiento y desarrollo del tumor. Al enfocarse en los cambios moleculares y celulares específicos del cáncer, es posible que las terapias dirigidas contra el cáncer sean más efectivas que otros tratamientos, como la propia quimioterapia y radioterapia, y menos dañinas para las células normales.

Una vez se identifica el blanco molecular al que se dirige el tratamiento, se diseña la terapia. La mayoría de terapias dirigidas pueden ser fármacos de molécula pequeña o anticuerpos monoclonales (mAB).

Habitualmente, los fármacos de molécula pequeña pueden penetrar dentro de las células y pueden actuar sobre las dianas que se encuentran dentro de la célula. Los anticuerpos monoclonales no pueden penetrar la membrana plasmática de la célula por lo que se dirigen a blancos que están en el exterior o en la superficie de las células.

Como cualquier tratamiento en el que se produce una destrucción celular, existen algunos efectos secundarios comunes, como pueden ser diarrea, sequedad de piel, reacción cutánea, estomatitis, alteraciones de la presión arterial y sangrado.

Última actualización 05/08/2020